«Tus análisis están bien»
Y aun así no te encuentras bien. Aquí miramos también todo lo demás: tu alimentación, tu descanso, tu estrés y tu historia.

Consulta de naturopatía integrativa
Te escucho con calma, miramos juntas todo lo que puede estar influyendo —lo que comes, cómo duermes, cómo te mueves, cuánto estrés cargas— y salimos con un plan claro, sencillo y hecho para ti.
Solicitar consultaConsulta presencial
Consulta por videollamada
Enfoque individual
¿Te suena alguna de estas situaciones?
Y aun así no te encuentras bien. Aquí miramos también todo lo demás: tu alimentación, tu descanso, tu estrés y tu historia.
Hinchazón, digestiones pesadas, no duermes, cansancio que no se va, la cabeza espesa, ánimo bajo. Quieres recuperar tu energía.
Tienes un diagnóstico y sigues un tratamiento médico, pero sientes que todavía hay margen para estar mejor.
En qué consiste…
Es un acompañamiento basado en medios naturales —alimentación, hábitos y plantas o suplementos cuando hacen falta— sin dejar de lado lo que dice la ciencia ni el tratamiento de tu médico.
No sustituyo a nadie: sumo, cuidando el día a día que a menudo nadie mira.

En qué te puedo ayudar
Tu caso no cabe en diez minutos, así que no te los doy.
Vas a entender qué te pasa y por qué, sin palabras raras.
Especializada en salud digestiva y alimentación antiinflamatoria.
Sé lo que es no encontrar respuestas. No vas a sentirte juzgada.
Me escribes o me llamas y buscamos el día que mejor te venga.
Te las envío antes, para aprovechar bien la sesión.
Repasamos tu historia, tus síntomas y los análisis que ya tengas.
Es lo que te llevas de la consulta: todo lo que hemos visto, ordenado y traducido a pasos concretos para tu vida real. Lo recibes por escrito en 48 horas.
No es un documento genérico: está hecho a partir de tu historia, tus horarios, lo que te gusta comer y lo que puedes sostener en el tiempo.
15 minutos incluidos para resolver tus dudas cuando hayas leído el plan. Y si conviene alguna prueba concreta, te orientaré sobre cuál.
La base del método
Reunimos historia, síntomas, diagnósticos, pruebas, medicación, alimentación, ritmos, entorno y momento vital.
No intentamos cambiarlo todo. Definimos qué merece atención primero y qué puede esperar.
Observamos la respuesta, resolvemos dificultades y ajustamos la hoja de ruta al ritmo real de la persona.
La diferencia no es tener una respuesta prefabricada, sino convertir la complejidad en dirección y acompañamiento.
Sesión de 90 minutos, tu plan personalizado por escrito en 48 horas y una llamada de 15 minutos para tus dudas. Todo incluido.
Solicitar consultaVemos cómo te ha ido, celebramos lo que funciona y ajustamos lo que no.
Presencial en consulta u online por videollamada.

Sobre mí
Durante años viví con las digestiones siempre revueltas y con todo lo que pasaba fuera afectándome más de lo normal. Trabajé más de doce años en un entorno laboral muy competitivo y alejado de lo que sentía como vocación, lo que acabó pasándome factura: SIBO, depresión y, al final, un diagnóstico autoinmune.
Lo que la medicina convencional podría ofrecerme no me resultó suficiente y no quería resignarme a vivir con tan poca calidad de vida. Así que decidí formarme para entender qué le estaba pasando a mi cuerpo y explorar otras alternativas.
Hoy ofrezco a quienes vienen a mi consulta lo que a mí me habría gustado encontrar: escucha, explicaciones sencillas y acompañamiento.
No. Las técnicas naturales que aplico no sustituyen ni excluyen la atención ni el tratamiento médico o farmacológico prescrito por profesionales sanitarios. Trabajo sumando al cuidado que ya tienes.
Sí. Puedes elegir presencial u online por videollamada: la sesión, el plan por escrito y la llamada de seguimiento son iguales en ambos casos.
Si tienes análisis o informes recientes, tráelos: ayudan mucho. Si no tienes nada, también podemos empezar, y si veo que conviene alguna prueba concreta te orientaré sobre cuál.
No intentamos cambiarlo todo a la vez. Ordenamos prioridades: qué merece atención primero y qué puede esperar, con pasos que puedas mantener en el tiempo.
Depende de tu caso. Lo habitual es una revisión a las cuatro o seis semanas para ver cómo te ha ido y ajustar el plan.
Escríbeme o llámame y buscamos tu cita. Sin compromiso: me cuentas qué te pasa y te digo con sinceridad si puedo ayudarte.